Autoliderazgo, el verdadero modelo que nos presenta la era Covid por Daniel Benjumea

Lo queramos o no lo queramos hay algunas dinámicas sociales y comportamentales que han cambiado. Han cambiado de forma obligada y nos han generado un cambio evolutivo que más allá de simples cambios de conducta, horarios o modos de trabajar, hace que “todos sintamos que la vida no es la misma”. Los cambios a los que nos estamos enfrentando han generado una mayor separación interpersonal no solamente física, sino también emocional.

 

De un tiempo a esta parte, vengo desarrollando programas de formación y actividades de coaching más relacionadas con generar una adaptabilidad hacia las nuevas circunstancias motivadas por la pandemia del Covid, que por el hecho en sí de buscar un desarrollo y mejora continua en procesos y personas. Quiero decir con esto que actualmente en la sociedad se necesita trabajar más, en la toma de conciencia, adaptación y consolidación de los nuevos modelos organizacionales que en el avance propiamente dicho. No pretendamos correr antes de saber andar en estas nuevas circunstancias.

 

Autoliderazgo, el verdadero modelo que nos presenta la era Covid

 

De un año a esta parte, diversas organizaciones y particulares, solicitan mi asesoramiento y formación para poder provocar cambios de cultura, mejorar sus modelos productivos de liderazgo y aprender a gestionar el estrés de sus trabajadores. El estrés y muchos malos hábitos higiénicos se han ido instaurando y creciendo casi sin darnos cuenta debido al teletrabajo y la situación actual que vivimos.

 

La base y el punto de partida de este momento de inflexión mundial que estamos viviendo, está motivado principalmente por el cambio tan drástico que ha supuesto para gran parte de la población, el hecho de cambiar de trabajar en una oficina física a tener que trabajar desde su casa de forma aislada y frente a una pantalla.

 

Trabajar en una oficina no solamente ofrece la posibilidad de poder interactuar con diferentes partner y clientes, sino que además en el ejercicio del liderazgo, confluyen una serie de patrones que ofrecen a los miembros del Staff una sensación de seguridad necesaria para el aporte de tranquilidad y estabilidad.

 

Todos los modelos de liderazgo aprendidos bajo el paraguas de la historia del ser humano se    diluyen y pierden fuerza cuando no existe esa capacidad de interactuar o llegar a la persona y sus   emociones en el entorno laboral de forma física.

 

Esta situación lo que nos pone delante es precisamente lo que en realidad debería ser un continuum de madurez en el ser humano, el autoliderazgo. El modelo que realmente resulta productivo, adaptativo y supone una evolución como individuos y sociedad es precisamente el autoliderazgo. El gran    problema al que nos enfrentamos es que gran parte de la sociedad, no sabe como empezar a desarrollar su propio autoliderazgo.

 

Pensemos en algo tan   sencillo como el hecho de teletrabajar. Este acto productivo que por un lado tiene grandes ventajas y dota al colaborador de una gran libertad, puede ser un gran problema si el propio trabajador no sabe gestionar su tiempo, no regula sus tiempos de descanso y trabajo, no adquiere hábitos saludables, trabaja en un espacio compartido, no sabe manejar ciertas herramientas o simplemente no cuida de su salud y ergonomía como hacía la empresa en   su puesto habitual.

 

Lejos de los resultados que despejan los números con respecto al aumento de la productividad debido al teletrabajo, aparecen otros números alarmantes como son el aumento del estrés mayor aumento de la obesidad y mayores dolencias físicas a demás de trastornos del sueño.

 

Por  lo tanto, si analizamos todo esto de forma contextual nos daremos cuenta de que los modelos tradicionales de liderazgo quedan en un espacio neutral en una época de cambio sustancial en la que vamos más, hacia el liderazgo líquido de Bauman.

 

Para poder dar respuesta a las necesidades de liderazgo social a las que nos enfrentamos, desde el mundo organizacional y las empresas, debemos ofrecer diferentes áreas de desarrollo para el colaborador atendiendo por lo tanto no a sus necesidades de ser liderado sino a su necesidad de autoliderarse.

 

De esta forma, las empresas y organizaciones ya vienen realizando diferentes acciones encaminadas a resolver los problemas que esto está generando como por ejemplo ofrecer a sus empleados descuentos en gimnasios o aplicaciones para Smartphone que vayan enfocadas a aportarles herramientas para mejorar en su salud.

 

Estas acciones que podrían entenderse como una solución en si mismas no lo son, en realidad, ya que actúan sobre la punta del iceberg y el problema ya creado. La solución radica principalmente en dotar al empleado de herramientas, formación y recursos de aprendizaje para que adquiera conocimientos y descubra su propio autoliderazgo de tal forma que, desde este, pueda adquirir las nuevas competencias de autogestión que le permitan   desarrollar su trabajo de una forma mucho efectiva.

 

En otros momentos de la historia se diría aquello de que el Staff de una organización es el reflejo del liderazgo que se ejerce en esta por parte de sus principales directores, pero actualmente el paradigma radica en que el liderazgo de una organización es la suma del autoliderazgo de todos sus componentes humanos, canalizado y orientado a través de una misión y visión compartida.

 

Es evidente que las nuevas competencias digitales y el adiestramiento, formación y capacitación en estas, adquieren una gran relevancia, pero nunca olvidemos que lo que también está sufriendo una gran transformación es nuestro propio cerebro, nuestra forma de tomar de decisiones, nuestra forma de percibir y ver la realidad y por lo tanto nuestra propia evolución como especie. Esto ya se vio y debatió en el último ®Foro Económico Mundial (FORO DAVOS)

 

Para aprender a autoliderarnos debemos trabajar sobre modelos de pensamiento, creencias, conductas y procesos cognitivos, aspectos fisiológicos y entender al ser humano como un conjunto de esferas que debemos potenciar y desarrollar desde las organizaciones como parte de los procesos de responsabilidad social corporativa.

 

Es momento de trabajar el autoliderazgo y desarrollarlo para poder generar riqueza socio-económica y bienestar social responsable.

 

Desde EUDE Busines School trabajamos en este modelo de autoliderazgo que permite desarrollar un liderazgo integrador en   cualquier posición dentro del Staff Organizacional   aplicable tanto para directivos como para el resto de las integrantes de la compañía.

 

Daniel Benjumea

Daniel Benjumea Aparicio

Docente en Habilidades Directivas en EUDE Business School.

La “Sombra del Líder” por Daniel Benjumea, Docente en Habilidades Directivas en EUDE

La “Sombra del Líder”

 

La Sombra es un termino que define lo que Carl Jung denominó como la totalidad de lo inconsciente. Según este Psicólogo y Psiquiatra el inconsciente no solamente es individual sino que hay inconsciente colectivo. La sombra designa el aspecto inconsciente de la personalidad, caracterizado por rasgos y actitudes que el yo consciente no reconoce como propios. En este segundo sentido, la sombra es la parte inferior de la personalidad, la suma de todas las disposiciones psíquicas personales y colectivas.

 

En estos tiempos de confinamiento e introspección, en estos momentos de cuestionamiento social, económico y de constante cambio, vengo observando la tendencia generalizada de muchos líderes y personas en general que se desvelan en la forma en la que hasta ahora hacían las cosas. Si echamos la vista atrás y vemos los modelos de competencias que hasta ahora se implantaban en las Organizaciones veremos modelos basados casi todos en competencias asociadas a resultados esperados y expectativas de modelos de comportamiento que lejos de toda realidad, solamente afianzaban estructuras enmascaradas con la aprobación o desaprobación del Staff de la Empresa.

 

Dicho de otro modo, resumido y más transparente “las Organizaciones buscaban modelos de liderazgo sucedáneo”.

 

En este artículo, quiero hacer un llamamiento a la reflexión de muchos líderes y organizaciones que basan sus modelos de gestión en replicar conductas muy alejadas a la “autenticidad” del propio líder, lo que por otro lado genera culturas organizacionales y estructuras, poco transparentes, fiables y por lo tanto reales.

 

Digamos que un liderazgo forzado a través del cumplimiento de determinadas competencias genera culturas y empresas forzadas a comportarse de la misma manera. Los seguidores de un Líder, los colaboradores o el Staff de cualquier organización son el claro espejo y reflejo del liderazgo ejercido por dicho líder, pero esto no es significativo de que ese reflejo sea el auténtico y más válido o beneficioso para la organización.

 

Cuando hablo de la “sombra” del líder, me estoy refiriendo a todos esos aspectos no integrados en la realidad del propio líder que hace que muchas veces ejerza su posición desde una excesiva atribución de poder al staff de mando. Esto significa que muchas veces o en ocasiones, muchos líderes renuncian a sus propias creencias, a su auténtica naturaleza de liderazgo o a su verdadero líder interno, por agradar a los demás, por cumplir unos objetivos esperados de la empresa o simplemente por que no tienen las herramientas o saben gestionarse de forma adecuada para poder llevar a cabo dichos procesos.

 

“El Líder auténtico, que no el real en muchos casos, es la suma del líder inconsciente y el líder consciente”, la Sombra y la Luz Juntas.

 

Hablo con total conocimiento de causa cuando explico todo esto ya que otra de las cosas que considero importantes para poder entender estos aspectos de la personalidad del “líder” es haber pasado por ellos, como es mi caso. ¿Quién no ha hecho, dicho o actuado en alguna ocasión de una determinada forma para no herir a otro, para cumplir las expectativas de otro o simplemente para evitar un conflicto cuando en realidad quería hacer todo lo contrario?.

 

Esta es la realidad con la que cada día, líderes y staff lidian constantemente, encorsetados por sistemas de competencias obsoletos que implantan una inconsciencia social en la cultura de la empresa obligando a ceñirse a unos comportamientos y conductas determinadas que en muchas ocasiones cortan el verdadero poder del Liderazgo o lo que es mejor, el liderazgo compartido dentro de los equipos de alto rendimiento.

 

Llegados a este punto, como decía anteriormente, uno de los cambios paradigmáticos que estamos viviendo en la actualidad pasa precisamente por el cuestionamiento de las “viejas competencias”, unas competencias encorsetadas y ajustadas a modelos más industrializados y procedimientales. Actualmente vemos que la creatividad, la libertad, la autogestión, la autorregulación y el hecho de volver a tu espacio con el teletrabajo, trabajar en tu propio ecosistema, cambia por completo el esquema cultural de empresa al que estábamos acostumbrados. Ahora el ecosistema, la cultura de muchas empresas se entremezcla con el teletrabajo en casa. La pregunta fundamental es :

 

¿Trabajamos en la oficina igual que en casa?, ¿Nos comportamos en la oficina de la misma forma que en casa?… La respuesta es claramente NO. No lo hacemos de la misma forma por que en casa “podemos ser nosotros” pero en el trabajo “encontramos barreras emocionales”.

 

En casa destapamos la Sombra y en el trabajo la Ocultamos. Esa sombra que sacamos en casa, nos permite también dar rienda suelta a nuestra creatividad, a nuestra autonomía, a nuestra esencia. Es muy llamativo ver como los KPI´S y los valores de rendimiento no solamente no han bajado sino que han subido por lo que esto es un indicador muy claro de la sombra, eso que ocultamos que no hacemos o que dejamos de lado en el trabajo y de lo cual no hacemos partícipes a los demás, es lo que hace que el potencial conjunto suba y sume.

 

A continuación, podemos ver diferentes artículos que muestran de forma entrevelada todo lo que comento anteriormente :

https://www.iwgplc.com/global-workspace-survey-2019
https://zapier.com/blog/remote-work-report-by-zapier/
https://www.gartner.com/smarterwithgartner/with-coronavirus-in-mind-are-you-ready-for-remote-work/
https://www.airtasker.com/blog/the-benefits-of-working-from-home/
https://www.owllabs.com/state-of-remote-work/2019

 

En resumen todos estos artículos muestran el gran beneficio del teletrabajo “permite liberar la sombra tanto de líderes como de trabajadores”.

 

En mi libro Los diez peldaños hacia tu liderazgo “ precisamente ofrezco al lector una guía para que sea capaz de encontrarse en primer lugar con esta sombra, esta parte del inconsciente que permanece oculta y a veces dormida.

Una vez que alguien es capaz de descubrirla, no podrá evitar enamorarse de ella, enamorarse de esa parte de si mismo desde la cual no solamente puede verse en una mejor versión sino que además aprende a coexistir con una mayor libertad y autenticidad. El siguiente paso a lo anterior es liberarla, darse permiso para usarla e integrarla en la vida y el liderazgo diario.

 

Daniel Benjumea nos habla del Liderazgo Celular

Daniel Benjumea Aparicio

Docente en Habilidades Directivas en Eude Bussines School

Liderazgo Pro-Activo VS Liderazgo Re-Activo por el Docente en Habilidades Directivas, Daniel Benjumea

Para poder ejercer un Liderazgo real, en necesario enfrentar diferentes aspectos relacionados con la forma de integrar dicho liderazgo dentro de las Organizaciones. Uno de los aspectos a tener en cuenta es saber el nivel en el que estamos liderando. Para que podamos entender el contexto del que estamos hablando, debemos establecer tres niveles de dirección dentro del liderazgo:

 

El Líder hace lo que quiere o puede en función criterios propios no basados en la estructura organizacional o procesos de la misma. Este liderazgo es el que en muchas ocasiones se considera autoritario, y se asocia a un líder no consultivo.

 

El Líder lidera en base a criterios externos, normas, cultura y buen clima laboral. Este tipo de liderazgo, es lo que podría denominarse un liderazgo complaciente en el que el líder se acoge a normas y procedimientos, acomodando a los intereses del staff de mando.

 

Es aquel en el que el Líder rompe normas y procedimientos. Se muestra como un líder transgresor que va más allá de las normas y resultados provocando cambios en el ecosistema y en la organización.

 

Estos tres niveles nos dan la radiografía de tres tipos de liderazgo totalmente diferentes y diferenciados entre sí: 

Digamos que el Líder de primer nivel, “hace y deshace lo que quiere”, no le importan las consecuencias negativas en la organización y el sistema y tiene una baja conciencia del impacto a largo plazo de sus decisiones.

 

El Líder de segundo nivel, “hace lo que los demás quieren que haga”, es un líder voluble e influenciable que no asume riesgos y no cuestiona procedimientos por lo que se limita a administrar en un estado de falso bienestar cultural.

 

El Líder de tercer nivel, “hace lo que es beneficioso para el avance”, es un líder que cuestiona procedimientos, protocolos y pautas de actuación. Un líder que no teme ser juzgado o criticado por la realización de acciones que rompen normas y viejos paradigmas dentro de la organización.

 

Es necesario entender que cada nivel de dirección y liderazgo es necesario en la medida en que sepamos combinarlos ya que ninguno de los tres por si sólo daría buenos resultados en la continuidad del tiempo. Saber balancear cada uno de los niveles y entrenar las competencias para poder desarrollarlos a su máximo potencial dotará a los cargos directivos de más capacidad de trabajo, menos estrés y más acción.

 

En la siguiente tabla, pasamos a definir algunas de las competencias que debería desarrollar cada nivel para poder ser aplicado de forma correcta.

 


En cualquiera de los tres niveles de Liderazgo, hay que tener en cuenta que el factor clave es la “autoestima” y “autoimagen” que profese el Líder para consigo.

 

Este factor es el que realmente va a determinar la capacidad de adaptarse a la hora de aplicar uno u otro nivel de acción ya que en los tres casos va a ser necesario que el Líder enfrente y se enfrente a situaciones y personas que pueden hacer que este tambalee en sus decisiones y acciones por lo que se denominaría “la soledad del mando”.

 

Este concepto es temido por mucho líderes en las organizaciones y es por ello que se vuelven complacientes en su gestión haciendo prevalecer las relaciones sociales por encima de los principios y valores de la propia organización. Por lo tanto es importante que todo líder dentro de una Organización o Sistema, entienda y comprenda la importancia de manejar estos niveles y las relaciones que se derivan de ellos ya que en los tres casos la forma de interacción entre los equipos de trabajo y los líderes va a variar de forma muy significativa.

 

En nuestros programas y planes de formación trabajamos estos conceptos y contenidos de tal forma que dotamos a nuestros alumnos de las herramientas necesarias para que aprendan a gestionar desde estos tres niveles, bajo principios y valores organizacionales ordenados en la consecución de los mejores resultados para la compañía.

 

Daniel Benjumea

Daniel Benjumea Aparicio

Docente en Habilidades Directivas 

www.desarrolloyliderazgo.com

Habilidades y competencias que marcan la diferencia

Actualmente nos enfrentamos a un mercado laboral muy competitivo en el que no solo cuenta los estudios y las capacidades técnicas. Las habilidades personales, conocidas como “soft skills”, cada vez tiene mayor peso a la hora de valorar a los candidatos dentro de los procesos de selección. En momentos de cambios e incertidumbre como el que estamos atravesando, debido a la crisis mundial por coronavirus, es necesario contar con profesionales capaces de adaptarse rápidamente a los cambios.

 

Dejando a un lado el factor suerte, las habilidades personales son el elemento que marca la diferencia entre los profesionales con éxito en los negocios y los que no destacan de la media. Capacidad de adaptación al cambio, flexibilidad, iniciativa, compromiso…son algunas de las soft skills que marcan ya la diferencia entre un candidato y otro en los procesos de selección de talento de las empresas.

 

¿Qué habilidades son más valoradas?

 

Las personas transcurren la gran parte del día en sus en sus trabajos, donde se enfrentan frecuentemente a diversos tipos de problemáticas y conflictos. Por eso, las habilidades blandas han adquirido gran importancia y valor en el mundo de los negocios, ya que sirven para aprender a  enfrentar con éxito los retos del día a día.  Sin embargo, estas habilidades apuntan al lado emocional, interpersonal y a cómo se desenvuelve el personal en una organización.

 

Podemos definir habilidades blandas como aquellas que no se pueden medir o definir fácilmente, principalmente se refieren a aptitudes personales como la empatía, la comunicación o el poder de escucha. Las habilidades duras, por el contrario, son aquellas que se necesitan para realizar un trabajo, una tarea concreta y que podemos obtener a través de la formación, la experiencia…

 

Estas son las que detalla LinkedIn en su estudio sobre las habilidades más demandadas: 

  1. Creatividad
  2. Persuasión
  3. Colaboración
  4. Adaptabilidad
  5. Gestión del tiempo

 

Además, en 2018, el El World Economic Forum publicó un informe titulado “The Future of Jobs” en el que se indicaban 10 competencias blandas indispensables: 

 

En definitiva, nos encontramos ante un nuevo paradigma del mercado laboral donde la clave está en las competencias y el poder de adaptación de las personas. Por ello, tanto las empresas como los trabajadores van a tener que ejercitarse y estar preparados para asumir los cambios que se avecinan. La era del teletrabajo, las reuniones por videollamada y la planificación dentro de los equipos de trabajo son ya parte de la estructura organizacional de las empresas y ejecutar estas acciones adecuadamente puede suponer el éxito o el fracaso de la empresa.

 

Desde EUDE Business School fomentamos el desarrollo de habilidades tanto blandas como duras, ya que los conocimientos técnicos y teóricos que se imparten en nuestros programas se complementan a su vez con competencias personales como el trabajo en equipo, la resolución de conflictos, el poder de negociación, entre otros.

 

¿Por qué hacer un MBA? Especialízate con EUDE Business School

Los MBA son los máster más cursados a nivel mundial su enfoque y metodología hacen que sean los posgrados más cercanos a la realidad empresarial. 

 

La sigla MBA corresponde a las palabras Master of Business Administration, es decir, Master en Administración y Dirección de Empresas. Se tratan de cursos de posgrado dirigidos a titulados universitarios que quieren desarrollar su carrera en el mundo empresarial. Tienen sus orígenes en la universidades americanas y es una de las formaciones con más prestigio a nivel internacional.

 

Con el paso del tiempo, han pasado de ser una opción exclusiva de altos ejecutivos, a convertirse en un requisito indispensable para cualquier profesional que desee desenvolverse en el área empresarial. Ha pasado de presentar un enfoque genérico a múltiples especialidades que varían según el nivel de estudios y la experiencia de los candidatos.

 

Razones para estudiar un MBA

Un MBA tiene como objetivo principal preparar líderes que ocupen puestos de mayor responsabilidad y conocer todos los ámbitos de la empresa desde una visión global y actualizada. Así mismo, aporta todos los conocimientos y habilidades necesarias para emprender y liderar un proyecto propio. Y permite conocer y comprender todas las áreas de gestión de la empresa con un enfoque global y desde la perspectiva de la dirección de empresas.

 

En EUDE Business School contamos con una amplia oferta académica en el área de la administración y dirección de empresas, con la posibilidad de elegir la modalidad que mejor se adapte a las necesidades de cada uno. Una formación completamente renovada y adaptada a las demandas del mercado. Además, de brindar la posibilidad de realizar dobles titulaciones como MBA + Máster en Marketing y Dirección Comercial, una combinación ideal para estar especializado en dos de los sectores con más salidas profesionales.

 

Programas de MBA con más salidas profesionales

 

 

¿Qué otras ventajas tiene estudiar un MBA?

 

Ampliación de networking

En el área de los negocios no solo es importante la formación, sino también la red de contactos que hagas. Mientras estás estudiando es un lugar idóneo para conocer nuevos profesionales con aptitudes e intereses comunes.

 

Estabilidad laboral

Si tus objetivos no son buscar nuevas opciones laborales sino consolidar la que ya tienes, el MBA te ayuda a hacerlo. Tu empresa valorará el esfuerzo hecho por complementar tu formación y ponerla a su servicio.

 

Flexibilidad

El sector de los negocios ha cambiado en las últimas décadas. Ahora se exige que los altos ejecutivos y gerentes se adapten a las circunstancias y aprendan que solo gracias al cambio continuo es posible triunfar en el mercado del siglo XXI.

 

Mayores ingresos y retribución

Los ascensos, los nuevos cargos o los empleos que encuentres tras realizar un MBA van acompañados, por lo general, de una mejor retribución. Según un estudio del Financial Times elaborado en 2014, los profesionales mejoran su sueldo hasta en un 125% a los 3 años de haberse graduado. ¿Te parece una motivación suficiente?

 

Dotes de liderazgo

Estudiar un MBA aporta habilidades clave para el éxito en el mundo de los negocios, ya que en muchos casos, los MBA son sitios propicios para entrenarse en los diversos tipos de liderazgo y en la dirección de equipos y proyectos.

La felicidad una herramienta para ser más productivo

Siempre en los seres humanos ha existido una sensación por encontrar el máximo desempeño y obtener resultados de forma inmediata y sin margen de error. Esta búsqueda constante crea un nivel de reto en una competencia entre hacer las cosas bien o hacerlas de forma extraordinaria desde ese poder de la fuerza vital, para conectarse con ese quehacer. La felicidad es un código de mentes extraordinarias desde el enfoque de congruencia entre el pensar, sentir, decir y hacer, para generar un cerebro más productivo para tomar decisiones rápidas y mejorar la eficacia profesional.

 

De acuerdo con la Universidad de Berkeley, para ocuparse y promover la felicidad en el lugar de trabajo se requiere hacer énfasis en cuatro ejes: propósito, compromiso, resiliencia, compasión.

 

Estas variables están determinadas por el sujeto y no por el mismo objeto de trabajo, dado que sí se cumple con la claridad de propósito personal hará lo que este más allá de su alcance para hacer que las cosas sucedan y permitirse estar en el estado de congruencia que tal sólo es la felicidad por sí misma.

 

Según un estudio realizado por la Organización Mundial de la Salud, el 60% de la improductividad de los empleados se debe al inadecuado manejo del estrés, lo cuál se convierte en un variable de atención para las organizaciones. Considerando ese estrés como una capacidad biológica de adaptación a las diversas situaciones laborales y personales, que si no es manejada de forma adecuada produce diversas patologías en el ser humano y el ambiente.

 

El hecho es que una persona promedio trabaja en la actualidad al 150 por ciento de su capacidad. Los trabajos, proyectos y pendientes continúan sumándose a la interminable lista. Un estudio concluyo que un ejecutivo promedio tiene entre 400 y 600 horas de proyectos acumulados, eso significa que nunca podrá ponerse al día, luego lo invitamos a poner en práctica la conocida ley de la eficiencia obligada que dice que: “nunca hay tiempo suficiente para hacerlo todo, pero siempre hay tiempo suficiente para hacer el trabajo más importante”.

 

Según los estudios de Gallup, sólo 15% de las personas son felices en el lugar de trabajo, lo que hace que el nivel de compromiso y motivación sean bajos, teniendo así una baja productividad. También señalaron que la felicidad en el trabajo elimina la rotación laboral hasta en 51%, y aumenta la retención de talento en 44%.

 

Aquí le entregamos 10 claves para que usted coloque en práctica para ser feliz desde la congruencia en el pensar decir sentir y hacer, para estar bien con usted mismo y ser consecuente con su área de vida laboral y así obtener el máximo desempeño.

  1. Aplique las tres D de la felicidad: Determinación+ Decisión+ Disciplina
  2. Crea en usted mismo para hacer que las cosas suceden
  3. Identifique sus obstáculos claves que le facilitan el autosabotaje
  4. Dé un paso a la vez
  5. Gestione su atención no gestione el tiempo
  6. Procrastine de forma creativa y con un propósito
  7. Hágase cargo de sus instrumentos de vida: mente, cuerpo, espíritu y energía vital
  8. Enfóquese sólo en lo que puede controlar
  9. Desarrolle rutinas óptimas diarias
  10. Entrene sus habilidades y sus marcos de referencia de la realidad

 

Silvia Marcela Casas A.

Conocida en Colombia Como la Profe de La Felicidad

Colaboradora docente de EUDE European Business School. Neurocoaching en seguridad basada en el comportamiento. Especialista en psicología organizacional y en procesos de educación experiencial. Ex gerente de innovación y desarrollo en programas de formación del Consejo Colombiano de Seguridad.